Hace unos días os hablé de Salvador Rueda, el director de la Agencia de Ecología Urbana de Barcelona. Aquí os deja una reflexión suya que merece la pena leer:
La actividad turística y el principio de la Reina Roja
Los criterios que hoy utilizamos para el desarrollo son, casi en exclusiva, económicos, sin tener en cuenta otros criterios básicos para la vida, para el territorio y para el medio ambiente.
Utilizando el artículo de Federico Aguilera, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de La Laguna, titulado “Turismo que es la guerra”, podríamos decir con él que “la lógica con la que se mueve la economía del turismo en general y la de las Islas Canarias en particular, recuerda la lógica que aplicaban Groucho Marx y Buster Keaton en el Lejano Oeste para mantener en funcionamiento su locomotora en aquella delirante carrera. Así como Groucho decidió ir destrozando los vagones del tren para utilizarlos como combustible en la caldera de la locomotora, aquí se aplica desde hace tiempo la misma lógica con cada isla. La locomotora del crecimiento turístico y de la masificación va destrozando de manera imparable el tren formado por islas-vagones, quemándolo día a día, en esa caldera voraz de la lógica económica y del pseudoprogreso hacia ninguna parte.
La diferencia consiste en que Groucho Marx tenía un objetivo muy claro, que era el de alcanzar al estafador que llevaba la escritura de la mina. Mientras que en las islas, reservas naturales, alguna de ellas como Lanzarote -reserva de la biosfera-, la locomotora se alimenta de esa supuesta reserva, mientras come en beneficio de unos pocos, ignorando todos los costes sociales y ambientales.